Ir al contenido principal

Ocaso a contra luz

En éste  escondrijo el mar se superpone al sol
susurra el viento
entre los elementos los ojos se investigan las  sombras que no llegan
perdidos en el naufragio que no atraca
en este cielo se consolida la tarde
las huellas buscan sus pies húmedos
se confunden se tropiezan
se crea la vida
se tocan
se besan
se odian
se estropean
El viento y su rebobinar de cuerpos golpean el suelo arenoso
y de la misma tierra
y del mismo beso
y del mismo odio
y entre tanta confusión
se derrotaron los sueños que no durmieron.

Entradas más populares de este blog

Creencias

En la historia de la humanidad en todos los lugares del mundo siempre estuvimos ligados a una "verdad" impuesta y creada por nosotros mismos con el fin de aceptar nuestro destino, darle un sentido a nuestra existencia o bien manipular las mentes de las personas. La aceptación de la muerte cómo un final absoluto o bien la continuidad de la vida en otro plano y todas estas preguntas que nos mantienen en la constante búsqueda de una "verdad" nos a llevado a seguir distintas corrientes (creencias). Estas creencias impuestas en ti por la sociedad en la cual naciste son las reglas de tu vida y por la misma situación somos víctimas de nuestros propios pensamientos. Todo lo que eres en la actualidad es debido a la información impuesta en tu memoria, la memoria conectada a la mente es quien determina tu comportamiento, así cómo un automóvil se comporta de acuerdo a su diseño y mecánica también tu te comportas de acuerdo a cómo crees que tu entorno te ve. La información b...

The End

Cuando tu voz sea silenciada y tus palabras no pueda escribir y tus sueños pierdan los ojos y tus manos el acto de el tacto y el tormento se vuelva sutilmente saludable y los demonios y ángeles se duerman junto a ti No temas no estás perdido no contenga la respiración pues ya no respiras no vivas pues no lo estás no busques pues no están Pasó de pronto y sin darte cuenta pasó de pronto y nadie te dijo pasó y te llevó pasó y te durmió Tiernamente se acurruco a mi lado  y con una canción en mi oído una mano en mí cabeza y su mirada delicada me dijo: soy tu muerte, ven y duerme, pues cuidaré de tu ilusión. -Francesco Muga-